Me voy el sábado a esquiar, ¿merece la pena contratar un seguro de esquí por un solo día?

El esquí y el snowboard son dos de los deportes que proporcionan sensaciones más placenteras a quienes los practican, pero también conllevan ciertos riesgos. Si quieres estar tranquilo, mejor contratar un seguro, aunque sea para un solo día.

Descender por la ladera de la montaña a toda velocidad, sintiendo el viento en la cara. Estar en contacto con la naturaleza y pisar nieve virgen. Realizar un salto espectacular y recuperar la posición justo antes de tocar el suelo. El esquí y el snowboard hacen que experimentes sensaciones únicas. Sin embargo, no hay que olvidar que son deportes que conllevan ciertos riesgos, frente a los que conviene estar prevenido.

Lo seguros de esquí se adaptan a tus necesidades. Si vas a salir a esquiar un solo día, puedes contratarlo tan solo para unas horas, mientras que si vas a pasar tus vacaciones en la nieve, puedes incluir más días, o incluso adquirirlo para estar cubierto toda la temporada, si eres un asiduo a las pistas en el invierno.

Las coberturas que suele incluir un seguro de este tipo te permiten deslizarte sobre la nieve con total seguridad. Además del rescate en pista puedes incluir otros conceptos, como gastos médicos o muletas, hotel durante el periodo que necesites hasta volver a casa, desplazamiento a tu residencia habitual o de un acompañante hasta el hospital donde te encuentres, alojamiento del acompañante durante tu ingreso hospitalario, o reembolso de las clases y el forfait que no hayas podido disfrutar en caso de accidente.

Si vas a viajar en avión hasta la estación de esquí puedes incluir una cobertura especial para pérdida de maletas, de esquís o de tabla de snowboard por parte de la compañía aérea, e incluso puedes acordar recibir una indemnización por demora del vuelo o por ser víctima de overbooking.

Por otro lado, y especialmente si eres principiante, te vendrá muy bien que tu seguro incluya la responsabilidad civil privada, que cubrirá los daños que puedas causar a terceras personas o a sus bienes.

También puedes contratar algunas otras coberturas opcionales, como la asistencia médica por enfermedad o accidente si te desplazas al extranjero. El seguro puede, incluso, incluir tu repatriación en caso de que hayas salido a esquiar fuera de España. En cuanto a equipajes, puedes solicitar una ampliación de indemnización por pérdida o extravío de tu equipaje facturado, algo que resulta muy útil si te desplazas solo para esquiar uno o dos días. Por último, también puedes optar por estar cubierto ante una posible cancelación del viaje.

Normalmente, las compañías aseguran aquellas actividades deportivas que se practican en la estación de esquí siempre que se desarrollen de una forma amateur y no competitiva o profesional, y estén realizadas en las zonas destinadas para su práctica, durante el tiempo que permanecen abiertas al público. Las actividades que se suelen cubrir un seguro de este tipo son esquí alpino o de fondo, snowboard o caminatas con raquetas de nieve.