Inversores mexicanos a la caza de oportunidades en España

El último hito de la inversión mexicana en España ha sido la entrada en el accionariado del Banco Popular del grupo de inversores Bx+ liderado por la familia del Valle. Pero no ha sido el único movimiento reciente de intereses aztecas en nuestro país o en empresas españolas. En el acuerdo de Repsol sobre YPF con el Gobierno argentino tuvo mucho que ver la petrolera estatal mexicana Pemex y la intermediación del presidente Enrique Peña Nieto.

La participación de Pemex en Repsol se remonta a años atrás, pero la compañía mexicana decidió ampliar su porcentaje en la española en 2011 a fin de convertirse en un socio importante. Desde entonces controla un 9,35 por ciento del capital de Repsol. Ante los acontecimientos que siguieron a la expropiación de YPF se ha visto como Pemex ha maniobrado dentro de Repsol a fin de imponer su solución a un conflicto que estaba lastrando los resultados de todo el grupo. La influencia que Pemex está teniendo en Repsol se ha visto trasladada incluso al Gobierno que participó en la negociación final del acuerdo, no solo por la importancia del mismo sino porque el Ejecutivo está cortejando a la empresa para que decida finalmente sobre la construcción de dos hoteles flotantes en los astilleros de Galicia.

Otra empresa española de gran tradición que ha pasado a control mexicano es Campofrío. La empresa cárnica fue opada en el mes de noviembre. El grupo mexicano Sigma, uno de los más importantes en el sector alimentario a nivel global y líder en carnes frías en Estados Unidos, Canadá y México, presentó una oferta de 700 millones de euros por el 52,4 por ciento de las acciones que aún no había conseguido. Antes de la OPA, Sigma había tomado posiciones en Campofrío al hacerse con los paquetes de títulos en posesión de La Caixa o la familia Ballvé, fundadora de la empresa.

Antes de la operación Campofrío y de la entrada de Bx+ en el Banco Popular otra entidad financiera ya había abierto sus puertas al capital mexicano: el Banco de Sabadell. El pasado septiembre, mediante una doble ampliación de capital, el banco catalán dio entrada en su accionariado a varios fondos de inversión detrás de los cuales, según las informaciones disponibles, están inversores de la ciudad de Monterrey e incluso alguno colombiano.

La historia y las fluctuaciones económicas tienen estas paradojas. En los años recientes son las empresas mexicanas las que deciden dar el salto a España y aprovechar las oportunidades de inversión generadas por una crisis que ha pasado de largo por el país americano. Durante la década anterior fueron las multinacionales españolas las que se asentaron en tierras mexicanas y se insertaron en algunos sectores importantes como el de las telecomunicaciones (Telefónica) o el bancario (Santander o BBVA). Las tornas económicas han cambiado y ahora el flujo de inversión viene desde el otro lado del Atlántico.

Una de las mejores oportunidades de inversión que hay en España es las empresas de reformas. Por ejemplo, con muy poca inversión y capital se puede montar una empresa de reformas Olula del Río que puede dar muy buenos beneficios a los que inviertan en un sector tan interesante como las reformas de casas.