Compañías que cambian de nombre los lugares

El patrocinio de las marcas existe casi desde que el mundo es mundo, aunque históricamente primero fue por parte de las fortunas particulares y se llamaba mecenazgo. En la era de la digitalidad, de internet, de las nuevas tecnologías la nueva estrategia de los patrocinadores es una vuelta a los orígenes. O casi. Al menos es una vuelta al día a día, a la realidad visual y no a la virtual, un maridaje con los grandes espacios públicos.

En Madrid el ensayo general lo protagonizó una conocida marca de terminales de teléfono –a día de hoy diríamos que la número uno- en la estación de Metro de Sol. Es el epicentro de la ciudad, punto de llegada y de partida para los miles de turistas y oriundos que cada día pasan por el centro de Madrid. Durante un mes la estación de Sol se llamó Sol Galaxy Note y aunque no trascendió cuánto se embolsó Metro de Madrid por esta operación, sí ha trascendido lo que va a pagar Vodafone por patrocinar durante tres años la línea 2 del metro de Madrid. De momento la estación se llama ahora oficialmente Vodafone Sol y la campaña publicitaria le sale a la operadora telefónica a un millón de euros al año. Ahora falta saber si el impacto sobre los viajeros es los suficientemente importante como para que se cambien de compañía.

Los “Derechos de Nombre” que es como se denomina esta práctica tienen su origen en EEUU pero en nuestro país ya habíamos visto su aplicación en locales de ocio como teatros o salas de fiestas. De hecho buena parte de los teatros de la Gran Vía madrileña han adoptado el apellido del patrocinador que les ha inyectado liquidez para seguir programando espectáculos. Es cierto que en el transporte público no se habían introducido todavía pero parece que Poderoso Caballero Don Dinero ha vuelto a ganar la partida puesto que el metro de Barcelona ya ha anunciado que hará lo mismo que ha hecho Madrid, aceptar patrocinios empresariales de sus líneas de metro.

El siguiente ámbito que podría verse afectado por el patrocinio publicitario podrían ser los estadios de fútbol, o al menos el Santiago Bernabéu. Se plantea la posibilidad de que la otra gran operadora de telecomunicaciones, la española Movistar añada el apellido al estadio del Real Madrid, aunque todavía no se ha confirmado nada. De hecho en Inglaterra es casi habitual que los recintos deportivos sean patrocinados por diversas empresas, pero en territorio nacional habrá que ver cómo reaccionan los aficionados, que ya sabemos que el fútbol es toda una institución en España. También suena en la quiniela Microsoft y ha trascendido que el club merengue pide 50 millones de euros al año para que el gigante informático se asocie al nombre del estadio de fútbol. Veremos cómo se toman los aficionados al fútbol que a Don Santiago Bernabéu le acompañe Movistar o Microsoft en el nombre de su estadio.

Source: hyla