Compañía aéreas de bajo costo: Ryanair como principal ejemplo

Hasta hace cincuenta años, coger un avión era de personas ricas. No todo el mundo podía permitirse pagar las altas tarifas de las compañías aéreas. Pero desde que surgieran en los años 90 nuevas compañías de bajo coste las cosas han cambiado.

Todavía recuerdo cómo hace cuatro años cogí un vuelo a Londres por 4 euros. Ha leído bien, solo 4 euros. El vuelo salía desde Alicante, y llegaba a Londres en 2 horas. Fue una de las mayores gangas que encontré en Internet. En esa época, era muy común volar con una compañía como Ryanair a precios económicos, a cualquier destino de Europa. Italia, Alemania, Holanda, todos ellos a precios muy bajos. Desde los 20 hasta los 50 euros. Siempre con ida y vuelta incluida en el precio.

Pero el viaje a Londres fue mi mayor chollo. Lo único era aguantar esas dos horas de vuelo. Por supuesto que a ese precio pueden llevarte hasta de pie, pero hay que hacer el viaje. Una compañía como Ryanair, siempre tiene su puerta de embarque al final de cada aeropuerto. Generalmente, los pasajeros tienen que andar más que los de las otras compañías. Las filas que se forman son larguísimas porque te suelen revisar el peso del equipaje. Esa era una de sus condiciones más estrictas. Un solo bulto y que su peso no excediese los 10 kg. Algo complicado, pero que la gente conseguía, poniéndose más abrigos de los necesarios para pagar el recargo. Nada menos que 40 euros por cinco kilos más. Más valía llevar lo justo.

Una vez pasada la primera criba, llegaba la siguiente. Los billetes no tenían los asientos numerados. Por lo que el que primero llegaba escogía el mejor asiento. Era increíble ver a la gente corriendo hasta el avión, nunca había pasarela, para subir los primeros.

Una vez dentro, había que colocar el equipaje. Al que entraba el último en el avión, le tocaba viajar con él entre sus piernas. Algo bastante incómodo. Por fin comenzaba el vuelo. Cinturones abrochados y las azafatas hacían la explicación de las salidas de emergencia, y de qué hacer en caso de catástrofe. Hasta aquí todo normal, pero comenzaba el momento de hacer caja para la compañía. Durante todo el vuelo, se recomendaba escoger uno que no tardase mucho, vendían cualquier cosa. Carrito con perfumes, con comida y bebida, cigarrillos sin humo para utilizar en el vuelo, y hasta una bono loto. ¿Alguien habrá comprado alguna vez un número para esa rifa?

Una sarta de artículos que lo único que hacían era molestar a los pasajeros, impidiendo que durmiesen durante más de cinco minutos.

Por fin tocaba aterrizar. A veces de manera brusca, pero el avión siempre llegaba a su destino en el tiempo estimado. En ese caso, sonaba una trompetilla, que indicaba que el vuelo había llegado antes de su hora.

Precios muy económicos, pero con muchas condiciones y dificultades. ¿Valía la pena un vuelo así por 4, 20 ó 50 euros? Han obtenido muchos ingresos en pocos años, pese a sus bajas tarifas, pero también han recibido muchas quejas.

Por este motivo, la compañía de bajo coste irlandesa, ha decidido incluir algunas mejoras. A partir de diciembre, aceptarán que cada pasajero lleve consigo una segunda bolsa de mano pequeña. Además, los anuncios de a bordo serán eliminados, salvo los de las salidas de emergencia. Con estas mejoras, los clientes podrán disfrutar de vuelos más silenciosos, e incluso, puede que consigan descansar más de cinco minutos, antes de llegar a su destino.

Para reservar viajes de novios se puede hacer desde empresas como http://www.viajesdenoviosmadox.com que ofreceran una experiencia amplia en la gestión de viajes al cliente.