Cómo se desarrolla una sesión en la bolsa

Una sesión bursátil es entendida como un periodo para contratar los títulos que determina una bolsa de valores y se desarrollan de lunes a viernes de forma continua, exceptuando sábados, domingos y festivos. En términos generales, este es el itinerario de una sesión de la bolsa:

1. Subasta de apertura. Tiene una duración de media hora, de 8:30 a 9:00 h., y en este periodo se ingresan, modifican y cancelan órdenes de compra y venta, pero no se efectúan. Al finalizar esta subasta se alcanza un precio de equilibrio entre la oferta y la demanda para generar el precio de apertura o precio de inicio de sesión para cada uno de los valores ofertados.

2. Contratación continua. Comprende ocho horas y media y es la etapa más larga, de 9:00 a 17:30 h., y en ella se efectúan las órdenes. Igualmente, gracias a la variación excesiva de los precios de un valor pueden generarse subastas de volatilidad; estas son mecanismos con los que se busca dar estabilidad a la cotización de un valor a través de la interrupción temporal de la negociación, que dura cinco minutos y se le adiciona un cierre de 30 segundos, en la que sin aviso previo se termina la subasta y se asignan títulos, así que el precio resultante se convierte en el nuevo precio con el que el valor empieza a negociarse nuevamente.

3. Subasta de cierre. Comprende solamente cinco minutos, de 17:30 a 17:35 h. En esta subasta se finaliza la sesión, de la misma forma que en la apertura, y el precio final es el que determina el cierre de la sesión, que es igual para todas las bolsas del país.

Si bien, pese a que los horarios de apertura y cierre se caracterizan por su puntualidad, hay unas prórrogas de la sesión que son establecidas por las autoridades del mercado cuando suceden eventualidades extraordinarias que así lo ameritan.

– Prórroga por un “minicrash”: es una extensión de la sesión cuando se genera un súbito desplome de precios en los últimos minutos, con lo cual pretende frenar la caída y ayudar a que los operadores tengan una mejor reacción.
– Prórroga por un apagón: la bolsa no está exenta de fallos técnicos que suspenden las operaciones, así que esta adición de tiempo busca precisamente terminar todas las órdenes.