Cinco claves para que te den una hipoteca. Misión casi imposible

Dice el sabio refranero español que ni Don Juan, ni Juanillo y en ésas estamos en el ámbito hipotecario, o al menos está el ciudadano de clase media que quiere comprarse una casa. El goteo de la caída de hipotecas es incesante, según los datos del Instituto Nacional de Estadística en el mes de agosto de 2013 se han concedido poco más de 12.000 hipotecas, es un 41,7% menos que en el mismo mes del año anterior. Y es que casi parece un diluvio universal, son cuarenta meses cayendo y sin encontrar suelo.

Comprar a día de hoy una casa es casi misión imposible si no se es un inversor con liquidez para comprar dinero en mano. Salvo excepciones y el mercado de lujo inmobiliario que aunque algo se ha resentido no tiene nada que ver con el mercado medio, que el banco conceda una hipoteca es un hecho para celebrar. Hemos pasado de concesiones de hipotecas sin garantía ninguna, a 50 años y con tasaciones de los pisos muy por encima del precio de mercado, a un cuentagotas de créditos hipotecarios que sea analizan una y mil veces antes de tener el visto bueno. Éstas son algunas claves que no le asegurarán una concesión de crédito hipotecario, pero se lo pueden poner menos complicado, aunque nunca fácil.

1.- Se acabaron las financiaciones al 100% de los pisos –aunque hay algunas entidades financieras que están cayendo en este mismo error-. Como mínimo tendrá que tener ahorrado un 20% del montante total, y si es un poco más mejor. Aquello que hablaban nuestros padres de dar una entrada para el piso vuelve a estar de actualidad. Se premia el ahorro.

2.- Lo aconsejable es que la hipoteca sea máximo a 30 años, así que coja la calculadora y vea qué vivienda puede pagar teniendo en cuenta sus ahorros, su salario medio y su edad porque no lo es lo mismo pedir un crédito hipotecario con 30 años que con 50 años.

3.- Si la hipoteca la pide una única persona olvídese de que le absorba el 80% de su sueldo. Es una auténtica locura y además un problema si sube el Euribor y su cuota se incrementa. Dicen los expertos que lo idóneo es que la letra de la hipoteca no le reste más del 30% de lo que gana.

4.- Algunas inmobiliarias se quejan de competencia desleal pero la entidad financiera le va a dar alguna facilidad más si en vez de comprar un piso a un particular o a un profesional del sector, se lo compra al propio banco. Evidentemente la entidad financiera lo que quiere es sacarse de encima los pisos, en su balance de cuentas es mucho más jugoso el dinero que el ladrillo. Intente aprovechar esta circunstancia.

5.- Aproveche la tecnología y los comparadores de hipotecas bancarias que le ofrece internet porque así tendrá varias posibilidades y en teoría, conocerá cuál es la más ventajosa para usted. Analice bien la letra pequeña y pregunte por todo aquello que no entienda, está firmando un matrimonio financiero para muchos años y es conveniente tener claro hasta el más mínimo detalle para luego evitar sorpresas desagradables.