CajaSur: la caja de la Iglesia

De Monte de Piedad de Córdoba en el siglo XIX a Caja Sur. Varias marcas comerciales y el espíritu solidario de los orígenes, como en muchas otras entidades, fue disminuyendo. No se libró de las tentaciones del ladrillo y entró de lleno en la inversión inmobiliaria. Después de varios dimes y diretes, se produjo la intervención del Estado en el año 2010.

Iglesia (mediante el Monte de Piedad y Caja de Ahorros) y política (Diputación relacionado con la Caja Provincial, creada en los 50), se fusionan a mediados de los 90. La época de esplendor de la entidad, consiguió aumentar su red de sucursales, ampliando hacia el resto de Andalucía y Extremadura.

Boom inmobiliario e inversiones a doquier en el sector que más ha sufrido la crisis. El resultado: miles de viviendas que arrastraban deudas por impagos de hipotecas y propiedades sin edificar, y el hundimiento de la Caja. El Banco de España ponía un porcentaje máximo de riesgo que la entidad podía acordar con las empresas, pero Caja Sur se lo saltó.

El sacerdote y presidente durante tres décadas, Miguel Castillejo, dejó la entidad en 2005 con más de cuatro millones de euros para disfrutar en la jubilación. Un año antes había nacido una fundación con su nombre.

El agujero económico acababa con más de un siglo de vida, no sin antes pasar por el rechazo a Unicaja, fusión que habían recomendado varios poderes públicos. Conversaciones que llegaron a ser muy avanzadas, los dirigentes de CajaSur incluso hablaron con los sindicatos para arreglar de la mejor manera posible la salida del personal con prejubilaciones y otros flecos típicos de estos procesos. Pero, no llenó el ojo de los miembros canónigos del Consejo de Administración, y eso que les hubiera convertido en una de las entidades más importantes del país si hablamos de Cajas. Así que, rechazaron la fusión de la que también hubiera formado parte, Caja Jaén.

Este “ni tú ni nadie”, llevó a la intervención del Banco de España a la segunda de las Cajas de Ahorro de España (la primera fue Caja Castilla la Mancha) que inició un proceso de sanciones a los “premiados”. Pero al final la Bilbao Bizcai Kutxa consiguió hacerse con la andaluza, formando el grupo Kutxabank. Una vez entrara la entidad vasca en acción, el dinero destinado a la Obra Social de Caja Sur sería repartido basándose en otros criterios, aunque teniendo en cuenta las necesidades de la provincia en la que se encontraba.

A principios de 2011 comenzó la nueva gestión y después de que de la dirección desaparecieran gente no preparada, sobre todo, vinculada a la Iglesia, tienen que luchar contra las consecuencias de la crisis.